jueves, 21 de junio de 2012

Sobre la universalidad de lo poético.

“LA POESÍA DEBE SER HECHA POR TODOS” – Lautreámont.
                                                                                                     Sobre la universalidad de LO POÉTICO.

Si acaso eso es verdad, si es eso posible, por qué no despierta entonces en todos el espíritu poético? Porque un mundo de prejuicios, supersticiones y mentiras los tiene presos, ahogados. Vivir con contenido poético significa un vivir AUTÉNTICO, lo cual resulta socialmente peligroso. No existe ser humano, por mísero o insignificante que sea, que no albergue en su fondo a un poeta. Hasta los falsos poetas lo contienen! Diferenciamos LO POÉTICO (O LA POÉTICA) de la poesía, género literario. LO POÉTICO (gr.: poíesis) creación del espíritu, del POEMA (gr.: poíema) que es “simplemente lenguaje cargado de significado al máximo grado posible” y cuya función es “mantener la eficacia del lenguaje, tan importante a los fines del pensamiento como en cirugía alejar de los vendajes los bacilos del tétanos”. (Ezra Pound)
Así, LO POÉTICO constituye una cualidad que trasciende los límites de un puro género literario, para convertirse en calificativo que abarca TODOS LOS MODOS DE EXPRESIÓN denominados artísticos y que debe ir más allá, hasta incluir TODO QUEHACER HUMANO, señalando en dichas actividades una particular intención que designaremos como INTENCIÓN POÉTICA. TODO lo que nos rodea está pleno de una poesía que espera ser descubierta y que repercute en nuestro espíritu si está alerta la intención poética.
Lo poético es un ingrediente constante de la realidad. Extraña cosa la poesía, que estando en todo no resulta evidente para todos! Pierre Reverdy afirma: “Mi poesía es el resultado de la aspiración a la realidad absoluta”. Alcanzando la revelación poética se accede a lo que permanece. Es que entre la percepción corriente de la realidad y la percepción poética existe una diferencia de método y de grado. De método, porque en el primer caso tomo posesión de la cosa-ahí (el objeto), mientras que en el segundo me entrego, me proyecto fuera de mí, me despersonalizo, en un anhelo amoroso por captar con mi esencia la esencia universal de la cosa, que es aprehendida sin ser poseída. Y de grado porque, al consubstanciarme con lo inefable, alcanzo un conocimiento subjetivo, íntimo…poético, sí!...que, aunque parezca absurdo, resulta más real y profundo que el denominado conocimiento empírico. Es como comparar la acción de un cazador con su fusil y la de un fotógrafo con su cámara, frente a los seres “sintientes”. Es como comparar el conocimiento de una persona tal como surge de su prontuario policial con el que alienta en quien ama a esa misma persona.
Por el método poético, por un acto de amor, nos remontamos a lo esencial, prescindiendo de toda violencia. El otro camino es destruir para contemplar vísceras.
El que dijo: “Una rosa es una rosa, es una rosa, es una rosa…” sabía con perfecta intensidad QUÉ ES UNA ROSA, aunque desconociera cuántos pétalos está obligada a ostentar esa flor. El conocimiento poético es permanente porque atiende a las esencias; porque permanente no es lo inmóvil, sino LO QUE NO CESA. “Como el carroussel, el amor, el vivir, con su constante llegar, con su eterno partir.”
El conocer poético está vinculado al conocer mágico del niño, participa de la misma substancia adivinatoria que posibilita las primeras concepciones del cosmos a los primitivos y sin las cuales no sería posible ningún conocimiento racional  posterior.
Las modas, los ornatos, los falsos artificios, cubren huecos y tienen el grave inconveniente de ajarse y mostrar, con el paso del tiempo, sus efímeras apariencias deslucidas. Lo poético no envejece, está fuera del tiempo, pertenece a otra categoría, porque descubrió la eternidad que se escondía en el instante.
Hay quien hace bulla para atraer a los pícaros y a los tontos. Lo verdaderamente poético no busca el aplauso: abundan las obras maestras de autor anónimo.
OPTAR por lo poético significa EJERCER LA LIBERTAD de ELEGIR SOPORTAR la carga de la LUCIDEZ de lo Universal y de lo Eterno (con la que resulta bastante incómodo andar por la calle, hay que reconocerlo.) La condición que se exige al candidato es estar dispuesto a VIVIR DE UN MODO AUTÉNTICO. (Para lo cual le convendría llegar antes a saber quién es él mismo, el antiguo gnoti seautón del oráculo de Delfos, nada nuevo.) Se da por sobreentendido que EL AUTÉNTICO despertará la inmediata repulsa del medio social, por definición hipócrita, pues la sola presencia de este personaje vulnera y cuestiona la mentirosa estructura del hormiguero. Por definición no se puede vivir u obrar poéticamente sin padecer la hostilidad del entorno. Y no vale encerrarse en el closet. Se reconoce fácilmente que un auténtico es auténtico porque inexorablemente será UN MALDITO. El reglamento poético le permite serlo de un modo TRANQUILO, sin menoscabo de sus títulos de auténtico/maldito. No es imprescindible que se haga el loquito. (Es más, se ha comprobado que quienes logran mantener la serenidad –cosa nada fácil- es decir, los malditos tranquilos, son los que históricamente mejor han minado las bases de La Trenza Siniestra) Por otra parte, no es necesaria experiencia previa, ni resulta imprescindible saber escribir, pintar, ni siquiera hablar de un modo poético: lo importante es estar PLANTADO POÉTICAMENTE: es decir, jugarse por entero a vivir la plenitud esencial de la condición humana. (Casi nada!)
Vivir poéticamente implica una concepción del mundo distinta de la habitual. Hay quien cree que el alcohol, o las drogas, o la melena…No. Don Miguel de Unamuno le reprochaba amablemente a uno de sus mejores discípulos: “A falta de genio, melena…pero tú!” El aspecto exterior tiene poco que ver con la autenticidad de la conducta poética. Hay quien lo logra A PESAR de ser un alcohólico. Son los menos.
Para vivir poéticamente es necesario comenzar por sumergirse en lo más profundo de uno mismo. Cómo puede ser auténtico quien no conoce su esencia? Es algo así como la meditación. Así que mucho ruido, estridencias disonantes, multitudes bullangueras, no ayudan a concentrarse y DARSE CUENTA. El día que finalmente te veas y comprendas lo que te hicieron los que tanto te querían (…y la que te tenían preparada!) es probable que, con mucha seriedad, exclames a la manera de Paul Valery: “Es necesario intentar vivir”. Habrás trascendido el yo; entrarás en comunión con el mundo. Será la COMPASIÓN. (Pero con pasión, una compasión apasionada, claro.) Sobrevendrá la expansión de la conciencia. Lo trivial no será ya trivial: mirarás todo con tus nuevos ojos. La por momentos deleznable facultad te volverá lúcido de una dimensión oculta hasta entonces. A ese estado Albert Camus lo llamó “El Extranjero”.
No hay otra explicación para lo poético que la creencia en un estado superior de vida para el ser humano. Pero no una vida más allá o más acá de lo real, sino en esta vida bien concreta que vivimos. Aquí, con las patas en el barro! Novalis decía que la poesía está situada en un “mundo superior”, “que está aquí abajo. Nosotros vivimos en él y lo percibimos estrechamente mezclado con la trama terrestre.” Paul Eluard sostuvo hace no demasiadas décadas:           “HAY OTROS MUNDOS…ESTÁN EN ÉSTE!”.
La poesía nos revela que no es un sueño aproximarse a ese estado superior del ser Y ASPIRAR A VIVIR EN ÉL. Y que nadie se imagine que es una evasión. Repito: Aquí, con las patas en el barro! Pues la voz del poeta, al expresarse a sí mismo, es la voz de su tiempo; siempre actual, testigo fiel de su época. “Hombres en su siglo”, los denomina Octavio Paz.
Cuando a Francis Ponge le preguntaron qué era ese misterioso vivir poético, dijo:                     “Es simplemente un modo de vivir feliz.” Humilde y sinceramente me pregunto si acaso “ser feliz” pueda ser otra cosa que ser UNO MISMO; NO SIMULAR SER LO QUE LOS OTROS QUIEREN QUE SEA; SER AUTÉNTICAMENTE LO QUE SOY (porque no puedo ser lo que no soy). La vida es demasiado corta para andar soñando sueños ajenos. En la perdurada voz de Jerry Herman: “Yo soy lo que soy, mi creación y mi destino (…) la vergüenza real es no poder gritar “YO SOY LO QUE SOY”.
El poeta como agente y vínculo de cultura es una antena que capta y traduce el sentir de su hora. Vanguardia de la Humanidad, oye la voz de los mudos e ilumina los ojos sin luz. Herbert Read sostenía que esta acción indirecta era la función social de la poesía. Pues bien, postulo LA ACCIÓN DIRECTA que implica su MERA EXISTENCIA. De otra manera el auténtico no sería un maldito. Por algo es odiado, que quiere decir temido: Si es tótem necesariamente es tabú.
Un mundo sin poesía equivale a decir un mundo sin vida humana. Casi una tautología. El poeta (verbal, músico, plástico, lírico o de sólo conducta) es albacea y curador de los imperecederos valores del espíritu, imprescindibles para el acceso a un estado superior de la especie, donde se destaca su insobornable liderazgo como existencia auténtica de ser libre sin licencia.
CREAR ES CREAR-SE.
Hannah Lilith Migliavacca. Julio 26, 2010.

Es la Creación de una Madre.


Es la Creación de una Madre.

Como Demiurgo me exijo:
No pienso crear un mundo de monstruos.
Para monstruo basto yo.
Y si algún monstruito se me escapa,
Trato de darle un aire picarón, alegre y divertido.
Mi mundo es una Corte de gente feliz:
No conocen nacimiento, ni enfermedad, ni vejez, ni muerte.
No están atados a lo que no aman.
No anhelan lo que no pueden alcanzar,
ni  son separados de lo que “los sueños prometieron a sus ansias”.
Para facilitar las cosas evitan desear demasiado:
De esa manera no les hace falta andar mintiendo, para aparentar lo que no son;
ni quitándole cosas a los prójimos, para aparentar que tienen más;
ni matándose entre ellos, para aparentar que están vivos.
No tienen bandera, ni adoran a muñecos que cagan bronce.
Para ellos nada es sagrado: Ni yo!
Alegremente aceptan que este juego se llama CAMBIO, así que no conocen la frustración.
Ya saben que todo está vacío, así que no conocen el dolor.
Les resulta imposible sufrir!
Tampoco inventé el pecado
(para después no tener que pintar
La mezquindad del perdón)

I- El principio de la necesidad interna. Reflexiones sobre el suicidio de un pintor.


El principio de la necesidad interna.I.- Reflexiones sobre el suicidio de un pintor.
Contemplando las obras expuestas en ocasión de la retrospectiva de su obra, con motivo de cumplirse diez años de la trágica desaparición de un artista (cuyo nombre no mencionaré) recordé que el Maestro Berni solía decir “Mueren los que no tienen nada que decir”. No se refería Don Antonio, sin duda, a este tipo de desapariciones, sino a la de aquellos prometedores compañeros de ruta que un día comienzan a diluirse en la bruma, van alejándose de los grupos, las peñas, dejan de exponer y uno se pregunta “qué se habrá hecho de Fulano…?”
No se refería Berni a ningún suicida. Pero por qué mi Dáimon me llevó a habilitar el vaso comunicante?
Kandinsky recomendaba aposentar los pinceles cuando no se escucha “la voz”. Picasso pasaba meses sin pintar. En cambio, cuando llega el mensaje, cuando se escucha el llamado, hay una urgencia por obedecer, por levar anclas, por izar las velas: uno teme que cualquier cosa impida la realización del mandato. Cuando hay varias cosas en espera de realización, generalmente en serie, uno saca fuerzas del cansancio, descubre una energía inextinguible, se agota en el oficio pero al hacerlo se nutre, rejuvenece, revive. En esos momentos de Gracia uno descubre que el trabajo es descanso y calma.
Picasso decía que los pintores eran longevos o suicidas.
La evidencia del agotamiento de un caudal de posibilidades, la clausura de un ciclo de la historia del arte, equivale a una muerte irremediable si no surge o se avizora un manantial fortuito.
Si se trata del agotamiento del caudal personal, la larga espera del encargo interno que tememos que no llegará, nos consumirá. Generalmente el “trágico episodio” cortará la insoportable angustia. Así que, de una u otra forma, “Mueren los que no tienen nada que decir”, sean períodos o artistas. O civilizaciones.
Que alguien pueda encontrar recursos en la Pintura para motivar su impulso vital indefinidamente o razones suficientes para dar por terminada su existencia, nos informa sobre la potencia de las fuerzas involucradas en este medio.
Abril 2010.

II-El principio de la necesidad interna.


El principio de la necesidad interna.II. Interpretando al Maestro Vassily Kandinsky.
Intento comunicar mi mundo “secreto”, MIS EMOCIONES (mis sueños, esperanzas, temores, terrores, obsesiones) con el “secreto” lenguaje del arte (que es un código, una poética).
Así, mi elemento interno (consciente e inconsciente, inmaterial) plasma LA SENSACIÓN en el elemento externo (la obra, material).
Se trata de que el espectador pueda rescatar la sensación que el artista “puso”, depositó, plasmó en la obra para hacerla suya e intentar evocar la emoción que generó el proceso.
¿Puede acaso ser otra la motivación y la finalidad del apremiante, angustioso impulso creador? Contar al prójimo sobre el mágico universo interior aspirando a que lo “vea”. La sensación es el puente que nos vincula: desde lo inmaterial de la emoción del artista a lo material de la obra y, desde allí, a lo inmaterial de la emoción del espectador.
Emoción-Sensación-OBRA-Sensación-Emoción.
Por eso EL ARTE no es un sustantivo (y por eso no se lo puede definir; no es una cosa) sino que es una dinámica, un proceso, un accionar del YO al TÚ, y por lo tanto UN VERBO.
EL ARTE no existe. Sólo puede existir EL ARTEAR.

PD.: Dejo constancia de que a esta tesis de la necesidad interna se opuso una antítesis: El principio de la necesidad externa.


Abril 2010.

Asesinato y deglución del Padre de la Horda.


                                   -“Llegó papá…”

Asesinato y deglución del Padre de la Horda. A partir de observaciones de Sigmund Freud contenidas en su obra Moisés y la Religión Monoteísta, Ed. Losada, Bs. As., 1939.
I-Referencias teóricas de S. Freud.
“He tomado de Darwin la hipótesis de que el hombre vivía primitivamente en pequeñas hordas, cada una de las cuales estaba dominada por un hombre vigoroso, que se adueñaba de todas las mujeres y que castigaba o eliminaba a los hombres jóvenes e incluso a sus hijos. Atkinson admite que este sistema patriarcal halló su fin en una insurrección de los hijos que se unieron contra el Padre, venciéndolo y devorándolo. Siguiendo la teoría del Tótem de Robertson Smith, admito que la horda del Padre fue substituida por el clan totémico de los hermanos. Para poder vivir en paz unos entre otros, los hermanos triunfantes renunciaron a las mujeres, por las cuales habían dado muerte al Padre y establecieron la exogamia. El poder paterno se había roto y en las familias se reconoció progresivamente el derecho de la mujer. Los sentimientos ambivalentes de los hijos para el Padre permanecieron en vigor durante todo el ulterior desarrollo. El lugar del Padre fue ocupado por algún animal instituido como Tótem y que se consideraba como antepasado y como espíritu protector. El Tótem no debía ser dañado ni sacrificado, pero una vez al año se reunía toda la comunidad en un banquete, en el cual el adorado animal Tótem era cortado en pedazos y comido por todos los componentes del clan. Nadie debía ser excluido de este banquete que era la solemne repetición de la muerte violenta del Padre, con la cual había comenzado la organización social, las leyes morales y la religión. Antes que yo pudiera hacerlo otros autores han llamado la atención sobre la semejanza del banquete totémico de Robertson Smith y la comunión de los cristianos.” Moisés. pp 240-241.
Sobre el tema central de la confabulación de los hijos con la madre me resulta insoslayable la meridiana exposición de la conjura por Hesíodo, en su Teogonía: Al principio sólo existía el Caos (o abismo) del que surgieron Gea (la tierra) “de anchos flancos” y Eros. Luego Gea “dio a luz un ser igual a ella misma, capaz de cubrirla por completo, Urano, el estrellado.” (Es decir el cielo nocturno cubriendo enteramente la tierra) Hesíodo describe a Urano como “ávido de amor”. De tales uniones amorosas surgirán los Uránidas, el primero de los cuales fue Océano y el último Kronos. La desmesurada fecundidad incluía monstruos tales como los Cíclopes, de un solo ojo, seres de cien brazos y otras lindezas por el estilo, lo que hizo a Urano detestar a su prole “desde el primer día”. Así que ocultaba su cría en el seno de Gea. (Es decir, los enterraba!) Esto indujo a la Diosa a fabricar una HOZ y a convocar a una conferencia con su progenie: “Hijos nacidos de mí y de un furioso…, castigaremos el desafuero de un padre, aunque lo sea vuestro, pues primero fue él quien maquinó una infamia.” Ellos, aterrorizados, no se atrevieron a responder una palabra, con excepción de Kronos, que asumió el desafío. Cuando Urano se acercó una vez más “ardiendo en deseo de penetrar el cuerpo de la tierra”, Kronos lo castró con la hoz de manufactura materna. (De la sangre que cayó sobre Gea brotaron las tres Erinyas, diosas de la venganza, los gigantes y las ninfas de los bosques. De lo que cayó al mar, merced a las olas, brotó una espuma de donde surgió Afrodita, inmortalizada por Sandro Botticelli  en su El Nacimiento de Venus, una de sus dos obras más famosas.) Regesto de Historia de las Creencias y de las Ideas Religiosas, de Mircea Eliade, Ed. Cristiandad, Madrid.
Menciono al pasar, aunque sea otro tema, que la salvación del grupo proviene del Benjamín de la familia, constante en los cuentos folklóricos, como Pulgarcito.


II-Banquete del Tótem.
No sólo la antropología nos informa de esta lógica sino los hallazgos e interpretaciones provenientes de la práctica psicoanalítica.
“…atribuimos a estos hombres primitivos sentimientos semejantes a los que la investigación analítica permite establecer en los primitivos del presente, o sea, en nuestros niños. Es decir: éstos no sólo odian y temen al padre, sino que también lo veneran, tomándolo por modelo y deseando ocupar su puesto. El canibalismo se interpreta como un intento de identificarse con el Padre, incorporándose una parte de él.” Moisés. pp 150-151.
No debe sorprendernos que las antiguas familias o clanes tuvieran tótems, o animales con los que se identificaban y bajo cuyos estandartes vivían y guerreaban: Un ejemplo próximo a nuestra cultura lo tenemos en la bendición que Moisés imparte a la confederación de tribus de los Hijos de Israel, antes de morir, mencionando ordenadamente los nombres de cada una de las doce tribus, con clara referencia a su particular animal totémico (muchos de los cuales encontraremos luego en el zoodíaco que, dicho sea de paso, significa “círculo de animales”) Deuteronomio 33.
“El Tótem era considerado como el antepasado corporal y el espíritu protector del clan: debía ser venerado y atendido pero, por otra parte, fue establecida una fiesta en la cual se le destinaba el mismo fin que había encontrado el Padre primitivo. Era sacrificado y comido por todos los compañeros (…) Esta gran fiesta era, en realidad, la conmemoración del triunfo de los hijos aliados sobre el Padre.” Moisés. p. 152.
“…el rito de la comunión cristiana, que para el creyente es la forma simbólica de incorporarse la sangre y la carne de su dios, repite, en sentido y contenido, el antiguo Banquete del Tótem.” Moisés. p. 155.
“…si bien sólo en su expresión delicada de adoración y no en su sentido agresivo.” Moisés. p. 161.
Tanto peor! Si se tratara de un acto de canibalismo motivado por situaciones extremas de supervivencia, no implicaría semejante trascendentalismo litúrgico: sería una mera satisfacción de la fisiología alimentaria. Como expresa acertadamente el oficiante: “Comed y bebed: Esta es la verdadera sangre y la verdadera carne que por vosotros es derramada para el nuevo pacto… etc.”  A confesión de parte…
“El canibalismo no tiene realmente importancia sino cuando es ritual, cuando está integrado en la sociedad. (…) es natural que un cristiano, al reflexionar sobre el significado de los sacramentos, termine por decirse: ´también yo soy un caníbal´ (…) Papini, creo que en su Diario, advertía que la misa no es la conmemoración, sino la actualización de un sacrificio humano: estos hombres matan de nuevo al hombre-dios y luego comen su carne y beben su sangre.”  La Prueba del Laberinto. Mircea Eliade, p 118


III-Reorganización social tras el asesinato del Padre.
La conjura de los hermanos para la eliminación del Padre dio lugar a un nuevo orden social: fiestas conmemorativas, prohibiciones, obligaciones, comportamientos sociales y deberes morales, modificaciones de la estructura de las comunidades humanas que no dudamos en calificar como los progresos de la cultura. Una organización social con renuncia expresa a la violencia entre sus miembros, reconocimiento de deberes recíprocos y establecimiento de instituciones consideradas inviolables (sagradas) ha dado forma al Derecho y a la Religión. Y todo gracias al acertado asesinato del Padre.
Una gran ventaja de la proscripción de la violencia en el clan tras la supresión del Padre la constituye el matriarcado (contemporáneo con el Neolítico y la agricultura, con su necesaria secuela de asentamiento de las comunidades). Aparecen las Diosas Madres, la Magna Mater, incluso las Madres Terribles.  (La Gran Madre se llamará Melusita, Afrodita, Ceridwen, Brigitt, Dione o Diana, Cibeles, Minerva, Proserpina, Ceres, Bellona, Hékate. Isis, Innana o Artemisa, donde se confunde o se mezcla lo femenino de la Luna y la Tierra. Para Venus tendremos Ishtar, Astarté Athar, Astitoreth, Atheh, Atargatis que dará a nuestra Europa contemporánea Star, Stern, Esther, Etoile, Estrella, Stella…en tanto estrella por antonomasia) Luego van apareciendo los dioses varones: El joven hijo-amante.
Me asalta la imagen de La Pietá: la madre sosteniendo el cuerpo de su hijo (de expresión particularmente equívoca!) Qué se hizo de papá José? Ya lo canonizaron? Bien poco que duró!
Aparece un reiterativo esquema en los altares de todo el Mediterráneo Oriental y el Oriente Próximo: La pareja madre-hijo (que serán madre-padre) con un ausente al fondo, simbolizado por la cabeza del toro, a veces acompañado por un cráneo humano: El Rey Muerto, que en vida cabalgaba un toro o un buey, al que ritualmente sacrificaba, simbolizando la potencia viril, ahora se ha convertido en el origen innombrable: ALEF: primera letra del alfabeto semítico (muda!) que significa El Buey, letra signo que simboliza místicamente la Potencia total del universo antes de su manifestación en la Creación. Algo así como: “Antes de la creación de este orden social había Uno que tenía todo el poder concebible. Pero hemos acordado no hablar del Viejo…) No hay que hablar de la soga en la casa del ahorcado!
Asumiendo una actitud junguiana, Alef, El Buey, es el CERO, El Loco, que puede ser descartado, colocado a la cabeza o al final, The Joker, The Fool, El Bufón, el comodín, un valor sin valor específico que, precisamente por eso puede dar inesperado, “loco” sentido a lo que no lo tenía, merced a su ubicuidad, su disponibilidad universal. “Il Matto” es un agente libre.
Oswald Wirth lo define como “el que no cuenta, el inexistente”. Pero este “ausente”, por la forma peculiar de su invisibilidad, representa el APSOU de los Caldeos, el “dios-antes-de-dios”, el creador sin creación todavía, pura-potencia, esencia indeterminada por no haberse aún manifestado en su creación, es el sueño sin ensueños, lo incognoscible antes del dolor de crear y el Nirvana, el agotamiento, la extinción que sobreviene tras el orgasmo, tras haberlo dado todo, cuando el artista da por concluida la obra y “extenuado por el oficio”, exclama: “Estoy muerto!” (MET, en hebreo; MOT, en árabe). “Il Matto” es para Ouspensky el embajador, el representante de los 56 Arcanos Menores en la Corte de los 22 Arcanos Mayores. El Diputado, el Síndico del Pueblo.
Juan Eduardo Cirlot opina que la carencia de cifra indica que El Loco se halla al margen de todo orden o sistema, del devenir o del cambio, con lo que no estoy en absoluto de acuerdo: El cero es una cifra (la cifra de El Loco, precisamente). Como todo, según la Teoría General de los Sistemas, El Loco tiene su lugar en el sistema (donde hasta tiene su cifra). El Bufón tiene asignado, por lo tanto, su Sendero correspondiente en el Etz Jayyim, como todos los otros Arcanos Mayores. Siendo 22 Arcanos para 22 Senderos para 22 letras, al Loco le corresponde el Sendero que va desde lo Inmanifestado a lo Manifestado, desde Kethér a Jojmáh (casi nada!). Y a la hora de bajar el telón, al regreso, en el tramo final, desde Adam Kadmón al Nirvana (casi nada! Y el último en salir que apague LA LUZ ya que por ser lo primero que se creó debería ser lo último en extinguirse, cuando se acabe la super-producción.)
Este impredecible ojo del huracán, motor inmóvil que mueve sin ser movido, cubo de la rueda de ocho rayos, para Sir James George Frazer (La Rama Dorada) desde su visión de la “antropología sociológica”, tiene el carácter de “víctima de sustitución” en los sacrificios rituales humanos. O sea, que constituye el “chivo expiatorio”, “el pato de la boda” de la comunidad.
Según el psicoanálisis sistémico el rol del loco en una familia es el de excusar las fallas de ese sistema social (“Yo no pude estudiar porque tenía que llevarle la comida a mi hermano, que estaba loco.”; “Mi padre se dio a la bebida por el impacto que le produjo la situación de mi hermano, que perdió la razón.”; “Mamá se rajó con un tipo porque no se aguantaba ver a su hijo en ese estado.”; es decir, la culpa es del loco.)
En Sof es un Ser-sin-Nombre. Nadie es capaz de concebirlo antes de su Manifestación, que será Bereshit. (Es decir, es el Apsou de los Caldeos). Estrictamente, no podemos “prestarle” un nombre ni forma alguna hasta que crea a Adam Kadmón, masculino punto luminoso, Jojmáh, “Sabiduría con que fundó la tierra”. Sólo a partir de entonces se convierte en EL NOMBRE, no antes. Una vez creado el Hombre Arquetípico lo emplea como Merkabá para continuar descendiendo hacia la Shejiná, la residencia, Malkúth, El Reino. Y no surgen los SIETE de la unión de Jojmáh y Bináh?
Sintetizando: El Loco ERES TÚ! (o te tocará serlo cuando se produzca la configuración.)
Sir Arthur Evans, mientras estaba excavando en Knossos, Creta, terminó convencido de que todas las deidades femeninas del Mediterráneo y del Oriente Próximo no eran sino una y la misma diosa en sus distintos atributos, así como todas las deidades masculinas eran imagen del mismo dios-subordinado: el hijo-consorte de la diosa.
Análogamente, el arqueólogo francés Joseph Dechelette, propuso que La Gran Diosa se había originado en el Período Neolítico en Asia Menor y los Balkanes para expandirse a través de todo el Mediterráneo a la totalidad de Europa Occidental. (Manual d´archeologie prehistorique Celtique et Gallo-Romaine, 1908)
“No hay más que una diosa y un dios, sólo que muchos son sus poderes y sus nombres.” Konrad Mutian, Humanista alemán, 1472-1526
Ya Apuleyo, en El Asno de Oro le hace decir a Isis que Ella es La Diosa, de la cual todas las otras son aspectos.
Por mi parte, desde 1980 vengo acumulando evidencia que demuestra que los pueblos Indo-Europeos (los Hiperbóreos de la mitología, es decir, nosotros) parten de Asia Central al fin de la última glaciación, hace aproximadamente 12.000 años, trayendo consigo a sus dos deidades: Diana y Apolo, su hermano, tema sobre el que no me extenderé en este sitio, pero que corresponde mencionarlo porque explica la adopción de la pareja por todos los pueblos con que tomaron contacto directa o indirectamente.
IV-Vestigios de Recuerdos Inconscientes. La Herencia Arcaica.
El vestigio del recuerdo de lo vivido en épocas tempranas de la existencia persiste en el individuo en un especial estado psicológico. El sujeto tiene siempre el  conocimiento soterrado de los hechos. Lo olvidado no se borra, sino solamente es desplazado o reprimido inconscientemente. Estos vestigios del recuerdo constituyen huellas que se mantienen frescas aunque son inaccesibles a la conciencia.
Es una medida profiláctica del psiquismo: No se puede funcionar eficientemente con una culpa o un dolor insoportable en el camino. Tampoco se puede perder la costosa experiencia; se la archiva hasta nuevo aviso. Si un suceso de la vida produce una impresión análoga, se reaviva lo actuado para reeditar aquel éxito o evitar otro fracaso semejante: La respuesta será instintiva, provendrá del inconsciente y, en tanto recuerdo reprimido, no podremos dar razón de ello.
Solía ser dogma de la Psicología que nada existe en la mente que no haya entrado por las puertas de los sentidos. Sin siquiera rozar el concepto de los sentidos paranormales, la noción de herencia arcaica invalida aquel dogma.
El archivo del inconsciente no sólo atesora sucesos vividos personalmente, sino también conceptos aportados por el entorno desde su nacimiento así como fragmentos filogenéticos: nuestra herencia arcaica. La herencia arcaica es propia de todos los seres vivos y se manifiesta condicionada por el factor constitucional en cada individuo en particular. Más allá de las originalidades individuales, en el curso del psicoanálisis surge la Universalidad de los Símbolos en el Lenguaje así como la Sustitución Simbólica de un objeto por otro. A veces surgen conocimientos cuyo aprendizaje ha sido imposible. Es decir, conservamos huellas de recuerdos de sucesos acontecidos a nuestros antepasados, independientes de la comunicación. La experiencia de la especie es transmitida a los nuevos miembros. Esta es al menos una de las razones de la simpatía del Dr. Sigmund Freud por Lamarck y su teoría, a pesar del veto del establishment científico, quien aplica razonamientos muy válidos para las mutaciones físicas en los animales pero inaplicables para los procesos mentales humanos. Freud se negó a polemizar pero rastros en sus escritos evidencian que, muy razonable y respetuosamente, siguió pensando lo mismo hasta sus últimos días. Pero no nos podemos demorar hoy en este apasionante tema.
No quiero dejar de mencionar acá el tema del “linaje”. Hay grupos étnicos que defienden la endogamia tratando de favorecer la transferencia de estos “recuerdos” en los nuevos miembros que van naciendo a la comunidad. Existen en esas colectividades gente dedicada a rastrear esos vestigios de experiencias de los antepasados trasvasados “en la sangre” de los jóvenes. También aducen otras razones de tipo más “espiritual” o religioso o esotérico, incluso.
V- El Pecado Original como Herencia Arcaica.
Con el “pecado original” llegó la muerte al mundo. Empleo el término en el sentido del Banquete del Tótem. (Atención, no limitativo: El ingenio mercantilista puede inventar culpa a partir de cualquier detritus si es eficiente para emporcar limpias conciencias y vender perdón. Poco importa qué cosa sea el pecado. Ni siquiera es imprescindible que seas un pecador. Lo que sí es esencial es que te sientas pecador.) Este crimen merecedor de la muerte es el asesinato del Padre Original, el fundador mítico del clan, que fue devorado ritualmente por “la horda de los hermanos” durante una orgía sangrienta, siendo la víctima propiciatoria elevada más tarde a la categoría  de dios (dios físicamente ausente, invisible e innombrable pero, en tanto deidad, fantasma omnipresente, omnisciente y omnipotente)
Pero como nadie recuerda un crimen concreto, se carga en el inconsciente colectivo la turbia noción de una falta imperdonable. Y como ningún varón puede negar que, en efecto, ha odiado, temido, venerado, envidiado y emulado a un Padre Omnipotente, Omnisciente, etc., que bien hubiese podido devorarlo o castrarlo, mal puede resistirse a ser indiciado como uno de los conjurados.
Sólo cabe esperar el inexorable castigo al parricida, al deicida. O la Salvación! Pero para expiar semejante crimen, para “salvarse” de la paliza, tiene que aparecer un culpable, al menos. Alguien que cargue con nuestro pecado. Tiene que aparecer al menos uno, para llevarlo a juicio, acusarlo y hacerle pagar los platos rotos. He aquí la Buena Nueva, hermano! Apareció uno que dice ser Hijo del Padre (con lo cual está confesando espontáneamente que era miembro de aquella banda delictiva) A diferencia del dios Mitra, quien también mató al Toro pero virilmente se jacta de ello, éste se ofrece en voluntario sacrificio para tomar sobre sí la culpa de todos sus hermanos! Así que, ALELUIA, HERMANO…NOS SALVAMOS! Te Veo el domingo en el Banquete del Tótem.
Perdónalos Nietzsche, no sabían que existe el psicoanálisis.
                                    Imagen deificada del Padre Minos en Creta.
Dedicado a mi padre, quien estaría cumpliendo años el 3 de mayo, signo de Tauro, pa colmo!
©Hannah L. Migliavacca, mayo 2012.

Justificación iconográfica para SCARLET.


“SCARLET” Acrílico 70cm x 50cm, © Hannah Lilith Migliavacca.
Justificación iconográfica para SCARLET.
No cabe ninguna duda que la doctrina mística más antigua en el marco del judaísmo gira en torno a la temática del Trono. No se trata de la contemplación absorta de la “verdadera naturaleza” o de la “auténtica apariencia” del Creador, sino de la mecánica de la percepción de su aparición en el Trono, así como del conocimiento de los sublimes misterios inherentes al mundo del Trono Celestial. El universo del Trono representa para el místico judío lo que el “pleroma” (la plenitud, la brillante esfera de la Divinidad con todo su séquito de potencias, dominios, arcontes, etcétera…) representó para los místicos helenistas, quienes aparecen en las historias de las religiones con el nombre de gnósticos y herméticos. El místico judío, aunque guiado por móviles similares a los de aquéllos, percibe y expresa su visión en los términos, en los símbolos inherentes a sus propias raíces religiosas. El Trono del Nombre contiene todas las formas posibles de la Creación. “A todo lo que creó en el universo, le dio un lugar en el Trono”. Es el necesario objetivo de los seguidores de la enseñanza del Ma´asé Merkabá.
Obtenemos estas versiones de lo que se denomina “Libros de las Helajot”. (Las mayores: Helajot rabbati; las menores: Helajot zutartí.) Una Helajáh es una morada o palacio. La primera Helajáh se encuentra en la Tierra (el Reino:Malkuth) y contiene, análogamente a los otros seis palacios celestiales que el visionario debe recorrer, siete palacios en su interior, que se interpretan como niveles o pruebas que el viajero debe superar sucesivamente. Cuando el místico alcanza el séptimo palacio (tras haber recorrido sus siete niveles internos) puede asomarse a ver, desde su privilegiado palco avant-scene y a través de un abismo insuperable, el sublime escenario donde en una carroza se halla el Trono. Siete Helajot de siete niveles cada una implica 49 niveles: Que me recuerda a “La cuenta de Omer”: Siete semanas de siete días: desde la salida de Egipto hasta la entrega de la Toráh: desde Pascua a Pentecostés, desde Pésaj hasta Shávuot. “Cuenta los días del Omer…” El proceso de purificación necesario para que quien sale de la tierra de esclavitud pueda estar en condiciones de recibir la Ley de los libres.
De estos textos debe recalcarse algo muy importante: NO son Midrashim, estudios de exégesis bíblica, sino una literatura con una finalidad propia. Esencialmente son descripciones de una experiencia religiosa genuina para la cual no se busca sanción en la Biblia y debemos categorizarlos como pertenecientes al mismo grupo que los textos apócrifos. Es decir que sin ser avalados por el texto bíblico, la visión celestial que constituye su tema principal, procede del intento de transformar en una experiencia personal directa aquello a lo que se alude en la Biblia. La preparación del candidato, la técnica empleada y la descripción de lo que veía en su travesía de ascenso del alma, desde la Tierra a través de las esferas de los días-ángeles-planetas para alcanzar la “visión de la Merkabá”, la esfera cristalina del Trono sobre la Carroza con, a su vez, sus moradas, sus palacios, sus Hayyot (Seres Vivientes) y demás personajes de la Corte Celestial, constituye el tema de los Libros de las Hejalot.
LA MUJER ESCARLATA, La Madre de las Abominaciones, también llamada BABALON, en su apariencia más abstracta puede representar el impulso sexual femenino y la mujer liberada. También La Madre Tierra, siempre virgen, siempre fértil. Esta entidad, este concepto espiritual puede tornarse muy concreto, físico, a través de la personalización  en una mujer real, que reúna ciertas características (le physique du rol) como contraparte de otro personaje que debe personificar a Mega Therion, La Gran Bestia, cuya labor consiste en coadyuvar a la manifestación de las energías… Es por eso que se la percibe cabalgando a Caos, Padre de Toda Vida. Es a menudo descripta como la Santa Puta, la Prostituta Sagrada y su principal símbolo es la copa fálica que sostiene en alto con su mano derecha, rebosante de las dos especies del sacramento del amor y la muerte: una espumante mezcla de sangre y semen. (Dos ingredientes de probada eficacia para el feliz nacimiento de Venus.) La mano izquierda mantiene firme la rienda, como lo haría cualquier jinete, lo cual representa la fuerte pasión que los une.
Vimos antes, que cuando el místico alcanza el más elevado nivel del séptimo palacio, le es dado contemplar desde allí el más fastuoso espectáculo que la Creación toda pueda brindar. Un foso (que no es el de la orquesta) lo separa inexpugnablemente de lo que se mira pero no se toca.
Hay adeptos que habiendo alcanzado el Conocimiento y la Conversación con El Santo Angel Guardián, encaran la empresa de alcanzar el próximo hito: el cruce del Abismo, ese vasto desierto espiritual de la nada y la desintegración, sólo habitado por Koronzon y cuya única misión es atrapar a los sabios confundidos que se hubiesen atrevido a penetrar en este sinsentido de la ilusión final.
Es aquí donde se torna imprescindible el concurso de SCARLET, que precisamente por eso es llamada El Portal (también El Puente) a la Ciudad de las Pirámides. (Por algo la Ciudad de las Pirámides en hebreo se denomina BINAH, La Gran Madre, La Inteligencia Sagrada, La Tercera Cifra…) Si el adepto se entrega ciegamente a la Mujer Escarlata, símbolo de lo cual será verter sus fluidos vitales en el Cáliz, renacerá como un Maestro del Templo, un residente en La Ciudad de las Pirámides.
A medida que la bailarina gira, canta en una extraña voz baja: “Voy recolectando todo espíritu que sea puro para entretejerlo en mis vestiduras de fuego. Lamo las vidas de los hombres y sus almas chisporrotean en mis ojos. Soy la Hechicera poderosa, la LUJURIA del Espíritu. Y por mi danza, para mi madre, yo junto las cabezas de todos aquellos que han sido bautizados en las aguas de vida. Soy la LUJURIA del Espíritu “
Verás a Scarlet y a Mega Therion representados en el Arcano número Once, según Crowley, claro.
“LA LUJURIA IMPLICA NO SÓLO LA FUERZA, SINO LA DICHA DE EJERCERLA.”

"SCARLET I" Acrílico, 70cm x 50cm

Hannah Lilith, una belleza más asida.


 Hannah Lilith: una belleza más asida
                    
 "Hannah Lilith Migliavacca es ciudadana Italiana. Transgénero. Budista practicante. Aboga por causas perdidas. Le apasiona todo lo que no da plata... así está."
José Antonio Parra (JAP): ¿Una realidad posible frente a una ficción imposible o una realidad imposible frente a una ficción posible?

Hannah Miglivacca (HM): Un poeta francés, Paul Eluard, dijo que hay otros mundos pero que están en éste. Yo creo que la realidad que tenemos el privilegio de estar viviendo hoy no es una ironía. Ella nos habla precisamente de la frontera indiscernible entre lo que puede ser la ficción y la realidad. Quizás no gratuitamente somos herederos del Caribe donde se ha gestado y parido el así llamado “realismo mágico”.. Es crucial la representación de la realidad tal cual como la percibimos antes de tal cual es. Esie verde que nos rodea no es verde ni nos rodea, el cielo que nos cubre ni es cielo ni es azul.

JAP: ¿En esta confluencia caleidoscópica de realidades cómo se inserta  Hannah Lilith Migliavacca?

HM: Ah, tú hablas de la condición transgenérica?

JAP: No, hablo en general del fenómeno artista-personaje

HM: Creo que hay un continuum que no se puede escindir. Caigo en el mismo tema de antes, es decir, me cuesta ser coherente con el vocablo unívoco de frontera como límite, también polívocamente me cuesta encontrar las fronteras entre unas realidades y otras. Lo estábamos hablando la semana pasada con un amigo que es budista y gay, él ve su realidad y su militancia, porque no solamente es gay sino también militante, él percibía en mi fenomenología y la de él, una continuidad perfecta entre lo que vive como su obligación autoimpuesta de difundir el budismo y la militancia política en la causa gay. Con los matices insoslayables de lo que es lo personal creo que en mí ocurre exactamente lo mismo; en la medida en que soy cada vez más yo misma sigo a pie juntillas la enseñanza budista de percibir la realidad tal cual es, la “talidad” es una expresión técnica del budismo y no quiero oscurecer el agua para que parezca más profunda. 

María Angélica León (MAL):
 Siento que valoras mucho la razón, la reflexión, el hecho de pensarse y conocerse a sí misma, lo cual va en la línea del ser cada vez más genuina pero, por otra parte, en uno de tus textos aparece la razón como perversión y obstáculo que enturbia y puede dañar o destruir. ¿De qué manera vives el proceso de sobrellevar tensiones como ésta, si en general en ellas uno no coincide con uno mismo, y si tú aspiras a la talidad, a ser cada vez más tú misma?

HM: Años de psicoanálisis no pasan en vano. Somos hijos de nuestro siglo, no podemos negar la incidencia de la razón, pero sin decir nada nuevo pienso que somos mendigos cuando pensamos y genios o reyes cuando soñamos. Si amputáramos toda la dimensión inconsciente, la dimensión de fantasía de nuestras vidas, quedarían unas muy pobres y paupérrimas computadoras orgánicas. Privados de la magia que nos presta el inconsciente, que es la fuente de toda la fantasía en definitiva, no valemos nada. Despreciables robots, descarnados, sin piel. Por eso creo que el ser humano es contradictorio y la conciliación de sus extremos es lo que nos da acceso a la maravilla. No somos todo espíritu, no somos todo cuerpo… tenemos ese mecanismo de escindir el cuerpo por aquí y el alma por allá; deben imbricarse de la misma manera en que se imbrica la urdimbre y la trama en un tejido.

MAL:
 Y en relación con la tensión entre género y sexo…

HM: Pasamos ahora a la parte transgenérica. Noto que en la medida en que me conozco a mí misma, que voy asumiendo cada vez más con mayor intensidad, con mayor plenitud, mi condición de mujer, va aflorando un profundo sentimiento de paz, de tranquilidad, es como si todo se fuera armonizando y acaso se me ocurre en este momento que esa contradicción que tú percibes viene de ese hecho tan asombroso de ser una mujer con pene. El sexo no se cambia, no se transciende esa contradicción con una mera amputación, porque yo creo que las cosas no se cambian con una mera amputación. A nivel cognoscitivo valioso, menciono, la gente generalmente habla de cirugía de reasignación de sexo o de cambio de género Ese es un error conceptual tremendo, sólo se puede hacer una afirmación de género, el sexo no se puede cambiar. Aunque se haga una ablación del sexo que sea y se haga con una felicísima serie de intervenciones quirúrgicas que lleven a conformar la anatomía con la identidad mental o género de quien se somete a esa operación, en realidad el sexo nunca va a ser modificado porque se hayan eliminado los genitales. Genéticamente seguiremos llevando las xx yy que nos correspondan, ésas no podrán ser intervenidas quirúrgicamente. Entonces quien necesite una intervención quirúrgica es muy respetable, en la medida en que pueda ver aparecer en el espejo el ser que uno se sueña, pero cada individuo debe responder al límite de su necesidad íntima. Y en ese caso, repito, sólo se ha afirmado el género, el mismo que siempre fue. De paso, el nombre correcto de esa operación es vaginoplastia…

MAL:
 Por la misma línea, ¿qué sería para ti la integridad?

HM: La integridad sería el andrógino. El andrógino es el ideal hacia el que tiende, en definitiva, la humanidad. Y no estoy hablando de bisexualidad, ni hermafroditismo, estoy hablando de androginia: por qué no tomar lo mejor de cada uno y en una evolución ecléctica, enriquecerse. Tengo un hermoso trabajo escrito sobre ese tema.

JAP:¿Dónde aparece el límite en toda esta evolución?

HM: Tiene mucho que ver con la estética. Quizás por eso allí está la resistencia a la intervención quirúrgica, yo tengo senos naturales, a mí me han preguntado por qué no me he operado, tengo un gran orgullo de tener senos naturales, no tengo que convertirme en una vedette. Una ablación además la vivo como una pérdida y estoy muy orgullosa de mi cuerpo.

JAP: Ha habido un flujo de conciencia en el transcurrir de tu vida que más allá del fenómeno transgenérico se expresa en la propuesta estética, bien sea en la fotografía o en la experiencia literaria. También en pintura, claro.

HM: Se transluce. No puede pasar desapercibida en mi inconsciente una lucha de tantos años, esta lucha que se ha desarrollado y en donde se han alcanzado objetivos bien claros y definidos y que sigue, por ejemplo, en el nivel político que es el que más me apasiona. Cuando digo político no hablo de partidos. Creo que ella está perfectamente translucida en fotografía, en pintura, en dibujo y ni hablar en la parte textual. El otro día Eleonora Requena me preguntaba si mi literatura era masculina o femenina y le leí dos poemas que ella conoce y le pregunté si los habría podido escribir un hombre y me dijo que no.

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JAP: Nunca me ha quedado claro el límite entre la literatura masculina o femenina. Ser capaz de afrontar una vivencia de uno u otro lado.

HM: César Tiempo hizo famoso un personaje, una prostituta llamada Clara Better, e hizo un super éxito por entregas de la biografía de ella. El decía que ella no quería dar la cara, que ella no se llamaba así, porque formaba parte del fenómeno de las judías que fueron contrabandeadas contra su voluntad para los prostíbulos de Buenos Aires…

JAP: Cesar el tiempo…

HM: Lacaniano. Él hacía de intermediario, entregaba los textos de Clara Better, hasta que lo apretaron tanto porque la querían conocer y él dijo, Clara Better, soy yo. Ahí tenemos una literatura claramente femenina, las memorias desgarradas de una pobre chica explotada por traficantes, y eso fue escrito por un judío que se identifica con esa vivencia. Imposible no asociar esta anécdota con el celebérrimo “Mme. Bovary c´est moi!”

JAP: ¿Hacia dónde se dirige esta estética dentro del contexto del tiempo? Por ahí apareció el significante de “Cesar el tiempo”, ¿pretendes cesar el tiempo?

HM: No quiero la comodidad del lugar común pero me empujas a la fuerza, siempre he dicho,
parafraseando a Picasso, yo no busco, encuentro, yo no te busqué a ti, te encontré a ti, fue muy fortuito.

JAP: Para salir del lugar común, ¿sería una propuesta fragmentaria?

HM: Yo te podría devolver la pregunta en forma canalla y te podría decir ¿a qué nivel?

JAP: Busco los niveles de coherencia profundos del discurso.

HM: Creo que ellos se dan auténticamente inconscientes. No inventé nada, es el enigma que se cruza en nuestro camino para aclararnos el enigma que somos. Por supuesto que es una aproximación insólita, seguimos en el ámbito del surrealismo, sencillamente porque seguimos en el ámbito del inconsciente. Breton no inventó nada, se sumó a una corriente que tenía por liderazgo el pensamiento psicoanalítico y él le puso su preocupación a la poesía.

JAP: Te descubres ahorita dentro del sueño y estás percibiendo la realidad de la gente cotidiana, de la gente que sigue viviendo mucho más allá de la época en la cual viviste. Si estamos ya muertos y puedes de alguna manera surrealista, mágica, transmitir un mensaje a los que quedan… ¿cuál sería tu mensaje?

HM: Que no hay frontera… No hay frontera entre la vigilia y el sueño, tanto así que Macedonio Fernández dijo y tituló una de sus obras, “No toda vigilia es la de ojos abiertos, hay otras vigilias que se hacen con los ojos cerrados”. Una dificultad que me pasa “¿eso ocurrió esta semana o lo soñé esta semana?” Llegar cada noche a mi cama lo vivo como llegar a una barca de velas desplegadas, ese viento no sé adónde me lleva pero sé que me trae unas riquezas que rara vez encuentro en la vigilia. Tú puedes ir a dormir y despertar en la mañana comprendiendo una cosa que te agobiaba. La maquinaria de la noche no es otra, ni distinta, tiene por misión recuperar el sistema global. El sueño no pasa por otro lado, no es el alma separada del cuerpo. Yo no diría muertos y vivos, digo vivos.

JAP: Paradójicamente estamos vivos mientras estamos muertos. Dentro de este espacio cibernético en que nos encontramos ahorita, esto es La Red, ¿cómo concibes tú el sueño y los niveles de realidad y ficción en él?

HM: Tenemos el privilegio de que a partir del hecho de que contamos con la radio, la televisión, internet, una serie de fenómenos que hasta hace pocos años eran paranormales, hoy son normales. A partir de esa realidad bien concreta del terreno de la cibernética, hoy es mucho más fácil imaginar cosas que hace 200 años eran de visionarios. Somos privilegiados que, no gratuitamente, habitamos la Era de Acuario. Eso no es cuento, son los 2000 años de Acuario que ya están vigentes. Hay otra percepción de la realidad. Y no hace falta ir a consultar a la bruja, (con todo el infinito respeto que siento por las ancestrales Sanadoras) lo tenemos alrededor nuestro a través de todos estos juguetes que nos hablan de que hay una nueva realidad vigente, frente a la eterna naturaleza humana que nos lleva a Irak y todas las miserias que conocemos.

MAL:
 ¿Es realmente posible no saludar a la locura y la muerte?

HM: Eso está perfectamente explicado en el punto rojo .He tenido varios encuentros con ellas, encuentros tramposos porque las invito a tomar el té y las dejo sentadas esperándome, pero algún día ganarán la batalla, mientras tanto, aunque yo sepa que la batalla final está perdida, trataré de ganar cada batalla.

JAP: ¿Cuál de las dos ganará primero la batalla?

HM: Creo que primero la ganará la locura y luego lógicamente la ganará la muerte. Porque es difícil soportar demasiada lucidez.

MAL: 
¿Qué queda o qué empieza a faltar de ese trato con ellas?

HM: La riqueza de la experiencia. Cada encuentro límite tiene que dejar una monedita de oro.

JAP: Sin embargo es muy osado de tu parte hablar del límite entre el mundo del cuerdo y el mundo del loco. ¿Cuál es la diferencia?

HM: Loco es un término muy general. Hablar de loco es como hablar de marico, una frazada que tapa todo indiscerniblemente. Hay distintas especificaciones para la locura. Recuerdo que Dalí decía: “La única diferencia entre un loco y yo, es que yo no estoy loco.” Eso en torno al famoso tema de su método paranóico-crítico.

JAP: Por otro lado Foucault habla de “el loco” como un emblema que la sociedad utiliza en tanto recurso defensivo para protegerse de lo que él denuncia…

HM: De la misma manera en que esa sociedad bien burguesa se defiende de lo diverso con el apelativo de marico… que no diferencia nada. El loco es el chivo expiatorio de la sociedad: el que carga las impotencias ajenas, en el ámbito familiar y en el más vasto: “Yo no pude estudiar porque le tenía que llevar la comida a mi hermano, que estaba loco.” O “Todo estaba tan lindo y justo ahí, apareció el loco de Hitler…”

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JAP: ¿Para qué el emblema?

HM: Para estigmatizar, para execrar. No te pueden quemar en la hoguera física. Pero te queman en la hoguera social, o pretenden hacerlo. No nos alcanza porque nos movemos en un archipiélago donde una desventaja puede convertirse en una ventaja. No hay tal orgullo gay. Sé y punto. Si tan orgulloso estás, milita: trabaja, difunde, alerta, ilumina…

JAP: ¿Y el artista personaje y su relación con los medios y las editoriales?

HM: Es como el escritor profesional. Hay que evitar el personaje. El otro día Eleonora Requena me reprochaba por qué no había publicado. Y ¿para qué? Si quieres conocer mi obra la tienes. Estoy llegando a quien quiero llegar; claro, está el aspecto mercantilista de si uno quiere vivir de eso… Yo no, hago lo que quiero hacer con fotografía, con  literatura, con pintura…

JAP: Pero también es un poco contradictorio en el sentido en que tú, hoy en día estás siendo leída en varios medios internacionales…

HM: Fíjate que esa patética imagen del escritor arrastrando su librito de editorial en editorial rogando su publicación de nada valió. Kafka jamás publicó ni una página de sus libros; cuando murió le pidió a su cuñado que quemara todo. Entonces tenemos a Kafka a pesar de Kafka… yo creo que ese riesgo no lo corro y que quede claro que no he trabajado para la trascendencia en este ámbito, quienes me quieren conocer me conocen. Son ustedes mis mejores testigos.

MAL:
 En uno de tus textos te refieres a la pintura, la fotografía y la literatura como evasión ¿son realmente una evasión o más bien un acercamiento, una concreción?

HM: Ahí lo que estaba diciendo es que toda la vida en ese estrato, en esa forma de existencia, constituye una evasión de la realidad tal cual es, porque no me la banco; hay que echar mucho callo en el alma para manejarla con las manos desnudas. Entonces qué haces, o no la ves o la manejas con pinzas. Picasso decía que pintar no es una operación estética, es una forma de Magia, ejercida como mediación entre este mundo extraño y hostil y nosotros: una forma de obtener poder dándole forma a nuestros terrores y a nuestros deseos.

MAL:
 ¿A qué te quieres acercar, que quieres concretar?

HM: No voy buscando tal efecto, no voy rechazando tal efecto. Sucede. En una etapa de mi pintura se imponía la base dura, me irritaba la base dura porque me resultaba muy agobiante ya que antes de depositar la primera pincelada sabía cómo iba a terminar. Se perdía el proceso porque era algo mecánico. Solito eso se fue cayendo. Entonces creo que la clave es no buscar nada y no rechazar, cubrir tus etapas que son mandadas por el inconsciente. A veces el patrón manda y no hay nada que hacer. Somos mendigos; guiados por el que sabe, que esta atrás y arriba. La más grande lección la dice Paul Cèzanne, el padre pictórico de todos nosotros: “El cuadro se pinta solo.” Uno pone el oficio, claro. Pero tú no decides arbitrariamente, por ti mismo. Eres apenas un médium de LO que quiere manifestarse, lo que quiere venir a ser, en el necesario marco del volkgeist y del zeitgeist. Por eso es un mensaje a descifrar! Yo quisiera pintar como…No! “Hay que hacer la pintura posible…y amarla!” según conseja del inmenso Herbert Read

JAP: Y la poética del mundo maravilloso de Hannah

HM: El mundo maravilloso de Hannah es vivir cada día una belleza más asida. En la medida en que Hannah se va adueñando de su propia vida, y lástima que sea un proceso tan largo, surge una plenitud, un sentimiento de paz y felicidad que yo creo que no obedece al hecho puntual de la asunción de Hannah, creo que es una madurez de vida que surge de todos los planos.

JAP: A nivel de coherencia profunda es evidente que estas estructurando un mensaje que va más allá de tu tiempo vital y hace que tu espíritu permanezca y llegue al otro ¿estás consciente de ese punto de vista?

HM: Estoy consciente de esto, quien pinta no pinta para sí, sino para los demás. En el caso de quien escribe es lo mismo. Es una trascendencia.

MAL:
 El hecho de haber tenido la necesidad de pensar sobre tu género y de definirlo, ¿cuánto ha influido o reforzado la fuerte tendencia que pareces tener de hacerte a ti misma o adueñarte de ti misma?

HM: Creo que análogamente a como ocurre con otras minorías, el encuentro adverso con el medio te desarrolla defensas que te hacen característica. Hoy, ya no tanto, pero hace 40 o 50 años, el antisemitismo hacía que los judíos tuvieran una manera muy distinta de ser. Hoy están más asimilados. En la medida en que eres diversa, diferente, sientes un rechazo, que desarrolla características, algunas francamente indeseables y otras no tanto, como por ejemplo, hablando concretamente dentro del género transgénerico, uno puede desarrollar una lucidez especial para ver dónde está el peligro, dónde está el riesgo y buscar, como el agua, un desplazamiento ligero, llevado por tu propio peso.

MAL:
 O sea que ese rechazo ha sido de alguna manera una motivación, un empuje para todo ese proceso interior.

HM: El líquido toma la forma de su continente. El fluido encuentra  el obstáculo y ahí se detiene. El karma del rechazo, del obstáculo, es calarse ese peso muerto del fluido que se acumula merced a su actitud. No le rindo la ganancia…

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JAP: ¿Bajo el signo de Dioniso o de Apolo?

HM: Me haces una pregunta que se llevaría, no diez minutos, sino 10 horas. Recuerda que al final Apolo y Dioniso se reconcilian. No me convence la versión de Nietzsche, quien sostiene que Apolo es absorbido, al final, por Dioniso Más bien, prefiero, bajo el signo de Diana, hermana de Apolo y portadora del arco ella también, del Sol en Apolo y de la luna en Diana señora nuestra.

MAL:
¿Qué es lo puro y virginal en Hannah Lillith?

HM: Podemos empezar por el nombre porque tuve el privilegio de elegirlo yo. Su autoimagen, que está necesariamente asociada a la señora de los felinos, nuestra madre Diana, que ahora llaman María. Yo la venero en ese envase puro y cristalino. Sin duda Artemisa tiene sus aspectos sórdidos, pero yo siempre digo que ésos, se los damos nosotros desde nuestra decadencia. Es como la pureza del romanticismo, se pudre en tanto decadente, pero no en sus ideales de búsqueda de lo trascendental.

MAL:
Es una fortuna haber encontrado de alguna manera tu camino artístico y profesional de la mano de tus amigos? ¿Cómo ha marcado tu vida creativa la compañía de tus amigos?

HM: Desgraciadamente no tiene relación. Lo artístico tiene su propio desarrollo. Es como los pájaros que se unen por la tonada. Se te pega la gente que es afín a ti. En mi constante actitud de no buscar y encontrar me siento cómoda con la gente que está a mi alrededor. Ahora, la amistad en sí, más allá del vaso comunicante que la catalice, la amistad es absolutamente esencial en mi vida como, creo, en la vida de casi todo personaje del Sur. Quizás sea por el clima frío.

MAL:
 Por un lado has hablado de adueñarse de sí y, por otro, hay una fuerte tendencia a permitir que la vida del inconsciente vaya moldeando lo que uno es. ¿Es eso una paradoja?

HM: Vuelves a la pregunta inicial. Esta barca es llevada por el río; yo no pienso empujar al río porque corre solo. Por otra parte, no quiero ir contra la corriente, pero yo tengo mi destino y ahí, tengo el timón y la vela. Entonces, algo pongo para que sea la margen derecha o izquierda, pero el río corre para allá, a veces más angosto, a veces más ancho.

MAL:
 Cuando hablas de adueñarte de ti misma, ¿a qué te refieres?

HM: Al timón y la vela… Y esto te lo digo desde el fondo de mi corazón, espontáneamente y en mis propias palabras, hay que buscar la Iluminación. Busca primero el reino de Dios y su justicia, el resto, por añadidura.